Niñera
Entendemos lo difícil que puede ser confiar el cuidado de un hijo a una persona ajena a la familia. Por eso, cada niñera pasa por un riguroso proceso de selección: — formación superior o médica — amplia experiencia trabajando en hogares particulares — verificación de referencias — entrevista con un psicólogo
Valoramos no solo las competencias profesionales, sino también las cualidades personales. Una niñera debe ser algo más que una adulta responsable: debe ser una persona con la que el niño se sienta tranquilo, cómodo y seguro.